Fundación de las Hijas de Jesús en Brasil II



Madre Antonia Beloqui Ayarbe (1870-1951)

Madre Antonia Beloqui Ayarbe nació el 14 de noviembre de 1870 en Andoain, pueblo natal de la Madre Cándida. Ingresa con 18 años en las Hijas de Jesús, el 26 de septiembre de 1888. Hace su profesión temporal el 8 de diciembre de 1890. En enero de 1891 es destinada a Bernardos, regresando a Salamanca en julio para cursar los estudios de Magisterio. En 1895 es destinada a Tolosa donde ejerce de profesora de literatura y música. En 1905 es nombrada superiora de aquella casa para los seis años siguientes. En 1911 es destinada a Brasil y nombrada superiora por la Madre Cándida. El grupo compuesto por seis religiosas sale de España el 27 de enero de 1912. Por su correspondencia con la Madre Cándida en los meses que siguen conocemos con detalle las primeras impresiones de aquella comunidad ante un mundo nuevo, la acogida generosa del pueblo, el discernimiento hecho ante necesidades apostólicas de características diversas que las experimentadas hasta entonces y la emoción ante las primeras cartas que reciben de la Madre Fundadora. M. Antonia Beloqui permaneció en Brasil hasta el fin de su vida. Después de los años en que le correspondió estar al frente de la comunidad, siguió en Mogi Mirim como vicesuperiora. Ella fue, algún tiempo después, la primera delegada de la Madre General en Brasil, responsabilidad en la que fue sustituida en 1937 por la Madre Gabriela Herrero. Por aquellas fechas, ya no podía dedicarse a una actividad normal, debido a su salud quebrantada. En Mogi Mirim continuó siendo, con el testimonio de sus actitudes, un verdadero estímulo para la comunidad, donde todas la querían y veneraban. Falleció en aquella ciudad el 20 de noviembre de 1951 a los 81 años.

Madre Josefa González Cortés (1862-1932)

Madre Josefa González Cortés nació en Béjar (Salamanca) el 30 de noviembre de 1862. Ingresa en el Instituto el 20 de enero de 1881, realizando la primera profesión el 2 de febrero de 1883 y la perpetua el 24 de septiembre de 1903. Desde su primera profesión hasta octubre de 1888 ejerce de profesora de literatura y labores en Salamanca. En otoño de 1888 acompaña a la Madre Cándida a Tolosa para los pasos iniciales de la fundación. Allí forma parte de la primera comunidad, y tras un breve regreso a Salamanca, la encontramos de nuevo en Tolosa a partir de 1893 como profesora en la clase de San José, responsable de música y de las representaciones teatrales de las alumnas, y en la ausencia de la M. Joaquina Gómez, la M. Cándida suele determinar que se quede al frente de la comunidad. De 1900 a 1904 es superiora de esta casa. Tras pasar por Peñaranda y Segovia, y tras la muerte de la M. Antonia Robles en 1906, queda de superiora del colegio de Salamanca hasta 1908. En 1905, el II Capítulo General la nombra ecónoma general.

Después de un largo proceso de discernimiento sobre la autenticidad de su vocación misionera, la Madre Cándida aprueba el recurso a la Santa Sede para solicitar que M. Josefa González tenga la dispensa de su cargo de ecónoma general y pueda formar parte de la segunda expedición de Hijas de Jesús que es enviada a Brasil. Pasará por los colegios de Mogi Mirim, Bragança Paulista y Lepoldina, siempre como superiora. En 1923, habiendo fallecido M. María Igarategui, es nombrada cuarta consultora por la Madre General y su Consejo. Para asumir este servicio regresa a España. Participa en el IV Capítulo General (1925) en el que es elegida primera consultora y vicaria general, misión que desempeña hasta su muerte, ocurrida el 18 de febrero de 1932, a los 69 años.

En el Archivo Histórico de las Hijas de Jesús se conservan 201 cartas de M. Josefa González a la Madre Cándida, y 15 de ellas escritas desde Brasil o en el viaje hacia aquel país. Son 111 las que se encuentran dirigidas a ella por la Madre Fundadora. En esta amplia correspondencia, que va desde 1891 a 1912, se siente la cercanía con la que M. Josefa trata a la Madre Cándida y la confianza espontánea y sencilla con que le cuenta los acontecimientos de su vida y actividad apostólica, como también se percibe la sinceridad con que le habla la Madre Cándida y la libertad con que le descubre aspectos menos positivos quizá en su forma de actuar.

Madre Juana Uranga Carrera (1872- 1946)

Madre Juana Uranga Carrera nació en Beasain (Gipuzkoa) el 21 de enero de 1872. Conoció a la Madre Cándida cuando en 1888 fue a Tolosa para tratar de la fundación de un colegio en aquella población. Con 18 años ingresa en el Instituto el 8 de marzo de 1890. Hace su primera profesión el 19 de marzo de 1892 y la perpetua el 24 de septiembre de 1903. Realiza estudios de Magisterio en Salamanca y en 1892 es destinada al colegio de Coca donde se encarga de los párvulos. Posteriormente es enviada a Segovia y Medina del Campo. En 1902 se encuentra en Salamanca como profesora de literatura y labores, además de responsable de las internas. En 1906 es nombrada superiora de Segovia y en 1911 de Arévalo. Acogido su deseo de colaborar en la realización de la misión educativa del Instituto en tierras brasileñas, la Madre Cándida la llama a participar en la expedición enviada en 1912 para la segunda fundación en Brasil. En 1916 es nombrada superiora del nuevo colegio de Belo Horizonte, ciudad que en aquel momento no contaba todavía veinte años de existencia. Después de haber participado en el IV Capítulo General, en 1925 le es confiada nuevamente la misión de superiora en Segovia, y en 1928 en Valladolid. Habiendo estado por dos años en San Sebastián, en 1933 es destinada al colegio de Tolosa, en donde pasa los trece últimos años de su vida. El 17 de octubre de 1946 tiene una crisis fuerte de tensión arterial y muere al día siguiente a los 74 años. Hermanas que la conocieron resaltan, entre sus muchos valores humanos, el gran ingenio, la imaginación realmente viva y la rica experiencia que en su vida se fue madurando en los acontecimientos diversos y a veces arduos que le tocó vivir. Destacó por su laboriosidad, su dedicación abnegada y constante a las tareas que le eran encomendadas, y el celo con que se entregó siempre a la misión educativa del Instituto.

Madre Águeda Hernández Calvo (1872-1952)

Madre Águeda Hernández Calvo nació en Salamanca el 10 de febrero de 1872. Sus padres, D. Juan Hernández y D.ª Isabel Calvo, no disponían de grandes recursos económicos. Águeda fue alumna del colegio de Salamanca, en la clase del Divino Pastor, entre las niñas gratuitas. Ingresó en el Instituto a los 17 años, el 17 de noviembre de 1889, tomando el hábito el 26 del mismo mes. Hizo su primera profesión el 26 de noviembre de 1891 y formó parte del grupo de 42 Hijas de Jesús que, junto con la Madre Cándida, se consagraron definitivamente al Señor el 24 de septiembre de 1903. Pasó sus primeros años de vida religiosa en el colegio de San José en Tolosa, en donde fue profesora de francés. En 1912 formó parte de la segunda expedición enviada por la Madre Cándida a Brasil para la fundación del colegio Inmaculada Concepción en Mogi Mirim (São Paulo). Aun estando bastante enferma acompañó en 1916 a la secretaria general en su visita a Pirenópolis. Unos años después, en 1920, fue nombrada superiora del colegio de Pirenópolis, cargo que desempeñó hasta 1925. Participó en los Capítulos Generales de 1925 y 1946. Acompañó a la Madre General, Eloísa Andrés del Pozo, en 1926 durante su visita a Brasil. Fue nombrada superiora en los colegios de El Espinar y Peñaranda, y estuvo también algún tiempo en Fundão (Portugal). A consecuencia de la fractura de una pierna, falleció el 9 de febrero de 1952, en el colegio de Salamanca, un día antes de cumplir 80 años.

Hermana Dolores Arín Eguía (1878-1951)

Hermana Dolores Arín Eguía nació en Orendain (Gipuzkoa) el 28 de junio de 1878. Fue orientada por el párroco Don Joaquín Arandia a las Hijas de Jesús. Este sacerdote envió varias vocaciones al Instituto. Ingresó el 18 de marzo de 1897, profesando temporalmente el 19 de marzo de 1899 y perpetuamente el mismo día de San José de 1905. Sus primeros años transcurren en el colegio de Salamanca. En enero de 1912 forma parte de la segunda expedición a Brasil. Destinada más adelante a Bragança (1915), pasaría en este colegio, atendiendo siempre generosamente a diferentes trabajos domésticos, la mayor parte de su vida religiosa. Enfermó de esclerosis múltiple y falleció el 2 de junio de 1951 a los 72 años, el día del Corpus Christi, y mientras el Santísimo Sacramento pasaba por la puerta del colegio.

Hermana Catalina Altuna Garayalde (1883-1922)

Hermana Catalina nació en Orendain (Gipuzkoa) en 1883. Trabajó como coadjutora en diversos oficios en el colegio de Mogi Mirim durante 11 años. Fue religiosa trabajadora, cariñosa y alegre, muy amada por sus Hermanas y las alumnas. Falleció en 1922 con 39 años, siendo la primera Hija de Jesús fallecida en esa comunidad.

Fundación de las Hijas de Jesús en Brasil I (1911)


Las MM. Ángela Joaquina Cipitria, Vicaria General, y Joaquina Gómez con las
primeras Hijas de Jesús enviadas a Brasil

En noviembre de 1910 llegaba a la Madre Cándida una carta enviada desde Brasil por el canónigo Bruno Alberdi Zugadi, párroco en Pirenópolis, en la que solicitaba al obispo de Vitoria “monjas consagradas a la enseñanza” para fundar colegio. Se donaba edificio y se pagaba el viaje desde Bilbao al puerto de Santos. La Madre reúne al Consejo. Sabe que la vida es vocación; que la vocación trae consigo la exigencia de la misión; que la misión tiene que hacerse presencia real y donación de vida. Escribe al obispo de Vitoria comunicándole la aceptación: “...podremos dar mucha gloria a Dios...”. Las seis elegidas para esta primera aventura fundacional en el extranjero son: MM. Manuela Azcúe Ulacia, Vicenta Guilarte Alonso, Dolores Esteban Muñoz, Antonia Sánchez Rodríguez y HH. Josefa Macazaga Dorronsoro y Antonia Altuna Garayalde. El 29 de septiembre de 1911 parten de Salamanca rumbo a Cádiz, embarcando en el Valbanera que tras 20 días de viaje las llevará hasta el puerto de Santos. El P. Bruno espera a las pioneras en el puerto: “Madres, si no tuvieren ustedes valor suficiente para afrontar grandes dificultades, aquí está el dinero para el billete de vuelta”, les dirá.


Hasta llegar a Pirenópolis el camino es una odisea. Son 360 km recorridos a pie, caballo o balsa, por la selva amazónica, hasta llegar a su nuevo hogar. Viaje interminable salpicado de anécdotas: serpientes gigantes saliéndoles al paso, animales exóticos, gente con escasos vestidos y razas diversas, la insufrible alimentación, la falta de higiene, el calor húmedo tan diferente al de Castilla... Todas las mañanas la Santa Misa celebrada por el P. Bruno sella sus compromisos con la causa de Jesús... Antes de entrar en Pirenópolis paran en la hacienda Furnas. Se lavan los hábitos y a ellas mismas, y ya están listas para presentarse al pueblo que las espera con algaravía.

El primer Inmaculada en Pirenópolis (1911)

Las Hermanas con las primeras alumnas del Inmaculada de Pirenópolis

La adaptación no fue fácil. Se les hizo difícil llegar a entender la psicología de aquel pueblo conquistado hacía solamente 200 años a los indígenas guaiás. Las supersticiones y la debilidad moral campaban a sus anchas. Era una sociedad sacramentalizada en parte, pero no debidamente evangelizada. El campo de apostolado era amplio y complicado en las tres mil almas con que contaba entonces la población de la ciudad. El 8 de diciembre de 1911, a 40 años de fundado el Instituto, bajo el manto de la Inmaculada nacía el primer colegio de las Hijas de Jesús en Brasil. La matrícula en el colegio nunca fue muy numerosa. Las MM. María Igarategui, Vicaria General, y Josefa Uranga hicieron visita canónica en 1916, y en 1926 (24 de abril-14 de mayo) la realizaba la Madre Eloísa Andrés, III Superiora General, que al despedirse se expresó así: “Nunca pensé que estuvieran tan bien, tan unidas y tan bien atendidas. No tengo otra comunidad como ésta. Pero ustedes no son para siempre, y otras no quieren venir acá... ¿Qué puedo hacer?”. En 1926 se cerraba este colegio, sin saberse bien las causas. Para entonces ya habían nacido en Brasil otros cinco colegios más.

Visita de la Rvdma. Madre Eloísa Andrés (1926)

El segundo Inmaculada en Mogi Mirim (1912)

Don Moisés Nora

Hermanas con las primeras alumnas del Inmaculada de Mogi Mirim

Es ésta la última fundación de la Madre Cándida. Don Moisés Nora, párroco en Mogi Mirim se dirigía por carta a la Fundadora solicitándole una fundación en su ciudad. Las Hijas de Jesús que formaron parte de este segundo envío fueron MM. Antonia Beloqui Ayarbe, Josefa González Cortés, Juana Uranga Carrera, Águeda Hernández Calvo y HH. Dolores Arín Eguía y Catalina Altuna Garayalde. Salieron de Cádiz el 27 de enero de 1912 abordo del navío Barcelona, llegando al puerto de Santos el 11 de febrero. Esta vez no las esperaban los peligros de la selva. Llegaron en ferrocarril y quedaron impresionadas con las buenas condiciones de la casa que las aguardaba. La Madre Cándida quiso llamar a este segundo colegio del Sagrado Corazón de Jesús, pero el obispo de Campinas quiso que su nombre fuera la Inmaculada. El 17 de marzo quedaba inaugurado el colegio con 13 alumnos; 130 a finales de año de los cuales 110 eran gratuitos. En abril también empezaba a funcionar la escuela dominical para sirvientas.

MM. Antonia Beloqui y Florentina Caballero con Doña Sinhazinha,
primera colaboradora y profesora seglar en Mogi Mirim

Continúan las fundaciones...

El 26 de enero de 1913 se fundaba el tercer Inmaculada en Caconde (Estado de San Pablo). En junio de 1915 se cierra este colegio por no poseer la ciudad condiciones suficientes para mantener espiritualmente a la comunidad religiosa. La gente y el párroco no quedaron conformes e interpusieron recurso a la Santa Sede, pero el obispo dio su permiso y las Hijas de Jesús partieron.


Se ofreció en 1914 la oportunidad de fundar colegio en Braganca Paulista. El 3 de octubre de 1914 partían de España cinco Hermanas para esta nueva fundación. El 1 de febrero de 1915 quedaba inaugurado el colegio Sagrado Corazón de Jesús, en una situación de precariedad, pues el edificio no estaba en condiciones para la labor educativa. Esta comunidad se vio aumentada con la llegada de las Hermanas del colegio clausurado en Caconde. Será en 1947 cuando se done un terreno al Instituto y se construya un nuevo y funcional colegio que será inaugurado en 1959 tras un sin fin de obstáculos.

Colegio Sagrado Corazón de Jesús (Braganca Paulista)

Belo Horizonte (Estado de Minas Gerais) espera con inquietud sea fundado un colegio para la educación católica de la niñez y juventud. En 1916 se invita a las Hijas de Jesús a llevar a cabo este proyecto, y una vez aceptado, queda inaugurado el 9 de septiembre el cuarto Inmaculada con dos alumnas. En 1921 inauguran nuevo edificio y esta fundación queda consolidada, pues se había pensado incluso en abandonarla por la precariedad reinante. En 1940 se levanta nuevo colegio, considerado entonces el mejor de la ciudad y uno de los más modernos de Brasil. Este centro mantuvo también una obra social en un barrio de la periferia de la ciudad: el Gimnasio San José Obrero (1969), escuela profesional orientada a las técnicas industriales.

Colegio de la Inmaculada (Belo Horizonte)

En Belo Horizonte también quedó fundado el santo noviciado de la Santísima Trinidad (1925) que permaneció junto al colegio hasta 1966. Tres novicias lo inauguraron, y hasta su traslado a Vila Paris, junto a la abadía de monjas Benedictinas de Nuestra Señora de las Gracias, fue testigo del ingreso de 343 jóvenes, de las que 181 perseveraron profesando votos perpetuos.

Antiguo colegio de la Inmaculada (Leopoldina)

7 de febrero de 1918. Cinco Hijas de Jesús escuchan la fervorosa plática que Don Julio Fiorentini, párroco en Leopoldina (Minas Gerais), les ofrece a modo de bienvenida: "Bendito sea el Dios de las misericordias que escuchó nuestra insistente petición. Hemos terminado, hace poco, la novena pública de San Francisco Javier. Y, he aquí que están entre nosotros estas cinco religiosas que observan las mismas Constituciones que Ignacio de Loyola había dado al Apóstol de las Indias... Hermanas, que vuestro trabajo sea para la mayor gloria de Jesucristo que ahora os bendice". Este nuevo colegio tendrá de nuevo por nombre la Inmaculada y será oficialmente inaugurado el 2 de abril de 1918. A partir de 1962 se construirá un nuevo colegio dotado de espaciosos terrenos, aulas modernas y una hermosa capilla. En este colegio ejerció de portera la Madre Vicenta Guilarte Alonso, del grupo de las primeras Hijas de Jesús enviadas a Brasil, y que falleció en esta misma casa en olor de santidad en 1960 (su proceso de beatificación está incoado).

Madre Gabriela Herrero Hernández,
primera Provincial de Brasil

Madre Maria Amélia de Almeida Barbosa (centro), primera Provincial brasileña.
Ingresó en 1925 y escribió la primera biografía de la Madre Cándida en portugués.

La octava fundación brasileña llevará el título de San José. La Escuela de Magisterio San José en la ciudad de Palmira (hoy Santos Dumont) quedó fundada el 20 de marzo de 1929. La escuela había sido anteriormente dirigida por otra congregación femenina y posteriormente por el ayuntamiento y era mixta. Como el Instituto no aceptaba entonces este hecho se pensó en rechazar la fundación, pero el asunto quedó solucionado. Sin embargo no se tenía personal competente, y las Hijas de Jesús ofrecieron el colegio a las MM. Escolapias. El 4 de enero de 1941 las Jesuitinas dejaban Santos Dumont. También en 1932 hubo un conato de fundación en la ciudad de Mar de Espanha, pero la demora en la entrega del colegio a las Hijas de Jesús, llevó a la Madre General a ordenar se retiraran las religiosas del sexto Inmaculada al terminar aquel primer curso de vida.


1935 fue el año que la Providencia destinó para la fundación en Río de Janeiro. Ciudad portuaria, sede de la Nunciatura y del Ministerio de Educación, la universidad, los papeleos que debían hacer las religiosas... todo ello exigía la necesidad de una casa allí. Se instalaron en la zona del Leblon, de arenales extensos y hermosos parques, pero con un déficit fundamental, la falta de agua corriente y la consiguiente precariedad higiénica. El 11 de marzo de 1935 se inauguraban las clases del colegio Stella Maris con 3 alumnas, llegando a 37 en diciembre. En este mes falleció la Hermana Marisa Magalhaes, recién profesa y con fama de santidad, debido al tifus. Ella fue el grano de trigo que murió para dar vida al nuevo colegio. Poco después el colegio se cambió de lugar, y tras mil dificultades, en 1955 quedaba consolidado con la inauguración de nuevos pabellones.


En 1947 se fundó el Hogar Universitario Marial en la ciudad de Campinas, para ser casa de estudios superiores de las religiosas y residencia universitaria para jóvenes. Se vio enseguida la necesidad de fundar colegio y en 1952 quedaba inaugurado el séptimo Inmaculada brasileño. La matrícula de este colegio llegó a casi dos mil alumnas en la década de los años 60 y fue completado con nuevos pabellones en 1971, siendo modelo y referente educativo en la ciudad.


En 1965 se funda el colegio Mater Ecclessiae en la rica ciudad de Apucarana (Paraná), gracias al interés de su obispo Mons. Romeu Alberti y de la bienhechora Dña. Inayra Dal Bianco Marchiori.  El 25 de febrero comenzaban las clases. En 1968 se donó nuevo terreno y como en otros casos, se construyó nuevo colegio según las más modernas técnicas constructivas y orientaciones pedagógicas. En 1969 con los "nuevos aires" eclesiales y sociales, las Hijas de Jesús se ofrecen a llevar una obra de carácter social en la ciudad de Montes Claros, donde había mucha población venida de otros estados para trabajar, carente de formación básica, sin papeles legales... La obra tendrá por titular a Nuestra Señora de Fátima y se establecerá en un barrio humilde. Allí las religiosas se dedicarán a la escuela primaria, talleres, clases de mecanografía, catequesis, etc. También en ese año se funda casa en Lajeado con escuela y apostolado de promoción social, y que desde 1971, centenario de la fundación del Instituto, llevará por nombre Gimnasio Vocacional Agrícola Madre Cándida. En 1970, será fundado el octavo y último Inmaculada, el de Goiás, el estado de la primera fundación de Pirenópolis. A día de hoy la crisis de vocaciones y otros factores, ha hecho que la fisionomía de la presencia de las Hijas de Jesús en Brasil que hemos retratado en este artículo no sea exactamente la misma: colegios se han cerrado o traspasado, nuevas presencias más pequeñas y de apostolado social se han abierto, etc.

Gracias a las primeras...
... el Instituto floreció en vocaciones brasileñas

Fundaciones en Brasil      * Abierto     * Cerrado-traspaso titularidad

Pirenópolis: 1º Colegio de la Inmaculada (1911-1926).
Mogi Mirim: 2º Colegio de la Inmaculada (1912).
Caconde: 3º Colegio de la Inmaculada (1913-1915).
Braganca Paulista: Colegio del Sagrado Corazón de Jesús (1914).
Belo Horizonte: 4º Colegio de la Inmaculada (1916).
Leopoldina: 5º Colegio de la Inmaculada (1918).
Santos Dumont: Escuela de Magisterio San José (1929-1941).
Mar de Espanha: 6º Colegio de la Inmaculada (1932-1932).
Rio de Janeiro: Colegio Stella Maris (1935).
Campinas: 7º Colegio de la Inmaculada (1952).
Apucarana: Colegio Mater Ecclesiae (1965).
Montes Claros: Obra Social Nuestra Señora de Fátima (1969).
Lajeado: Gimnasio Vocacional Agrícola Madre Cándida (1969).
Belo Horizonte: Gimnasio San José Obrero (1969).
Goiás: 8º Colegio de la Inmaculada (1970).

¿Quién es?: Madre Joaquina Gómez Lomba (1853-1936)



La Madre Joaquina Gómez Lomba nació en La Guardia (Pontevedra) el 16 de octubre de 1853, en el hogar de Don Luis Gómez y Doña Josefa Dolores Lomba. El 8 de septiembre de 1887, con 33 años, ingresa en las Hijas de Jesús. Fue orientada al Instituto por el P. Herranz, que dice de ella a la Madre Cándida: “Creo que te ha de ayudar mucho Joaquina y que pudiera servir de superiora en alguna casa… pero como aún está en el noviciado, nada debes de decidir acerca de ella, y, por otro lado, en Salamanca te será siempre útil, pues tiene buen espíritu, conocimiento del mundo, prudencia y, sobre todo, virtud; y las que así tengas, en cualquier casa u ocupación serán útiles”.

Pronto supo ganarse el afecto y la amistad de la Madre Cándida a la que acompañó en todos sus viajes durante sus primeros años de vida religiosa. Religiosa íntegra, de gran vida interior y brillantes cualidades humanas, fue depositaria de la confianza de la Madre Cándida. Fue destinada como superiora del colegio de San José en Tolosa (1893), desde donde tenía al corriente a la Madre Cándida de los asuntos de su familia. Cariñosamente llamaban “el abuelito” a Don Juan Miguel Cipitria, padre de la Madre Cándida, que solía pasar temporadas en el colegio de Tolosa. Allí fallece el 14 de mayo de 1897 después de una corta pero penosa enfermedad atendido por la Madre Joaquina.

En el Archivo Histórico de las Hijas de Jesús se conservan 167 cartas dirigidas a la Madre Cándida por la M. Joaquina, y son 145 las que le escribe la Madre Cándida a ella (75 cartas escritas entre los años 1902-1905). En toda esa numerosa correspondencia se percibe la profunda amistad que une a las dos. Una amistad vivida desde la perspectiva de la fe y que ofrece a ambas una eficaz ayuda para caminar por los caminos que el Señor les va trazando. Una amistad que se expresa en profundidad de comprensión y gestos de cercanía. En sus cartas se encuentra la apertura de una verdadera comunicación espiritual y, al mismo tiempo, la espontaneidad sencilla de las expresiones de quien no usa de artificios para comunicarse.

Desempeñó después el cargo de superiora y maestra de novicias en Salamanca, y a partir de 1905 se dedicó totalmente al noviciado. Aquí se revela la confianza que la Madre Cándida tuvo en ella, al nombrarla formadora de novicias, confiando en que la M. Joaquina transmitiría a las nuevas generaciones de Hijas de Jesús el verdadero espíritu del Instituto. Participó en los cuatro primeros Capítulos Generales y fue durante algunos años instructora de tercera probación. Falleció en Salamanca el 29 de agosto de 1936 a los 82 años.

Extractos de la correspondencia entre la Madre Cándida y la M. Joaquina:           
             
Madre Cándida: “... tiene, hija mía, una Madre que la quiere más que a sí misma; sí le puedo decir que la amo mucho, y cuanto más buena y santa sea, la quiero más, pues amor, con amor se paga. No tema, que mi pobre corazón jamás la olvidará, con la gracia de mi Dios amadísimo...”

M. Joaquina: “De cuánto consuelo fue para mi pobre corazón ayer el recibir la carta de V.R., sólo Dios sabe, y Él se lo declare a V.R., pues a mí no me es posible. Las palabras de consuelo que V.R. me dice enternecen y conmueven hasta la última fibra del pobre corazón de esta su más indigna hija, que quisiera poder corresponderle como lo merece una Madre tan digna de ser amada y muy amada, pero yo no puedo más, y la fuerza de este amor es lo que me hace sufrir tanto al saber que mi Madre sufre, y no poder remediarlo y careciendo del consuelo de estar a su lado; eso es muy duro… Pero lo que más cuesta más vale; y se lo ofrezco todo al Amadísimo de nuestras almas, Jesús. Pero si al menos le concediera la salud que tanto le pido, pues los disgustos y sufrimientos me parece que son perlas y joyas con que el Señor quiere adornar la corona tan grande que le tiene preparada, y como me han profetizado que mientras viva tiene que sufrir mucho, ya no pido la libre el Señor de ellos, sino que le dé paciencia, resignación y fortaleza...”

III Superiora General de las Hijas de Jesús: Rvdma. Madre Eloísa Andrés del Pozo (1873-1936)



La Madre Eloísa Andrés del Pozo nació en Bernardos (Segovia), el 1 de diciembre de 1873, hija de Don Zoilo Andrés y Doña Filomena del Pozo. Fue alumna del colegio de las Hijas de Jesús, cuya fundación había promovido en su pueblo natal su tío Don Miguel Llorente. A los diecisiete años ingresa en el noviciado, tomando el santo hábito el 16 de julio de 1891. Hizo su primera profesión el 19 de julio de 1893, y su profesión perpetua el 24 de septiembre de 1903. Desde el comienzo de su vida religiosa hasta 1912, año en que fue destinada a Brasil, formó parte de la comunidad de Salamanca. Allí estudió Magisterio y trabajó como encargada de la clase de Santa Teresa, como profesora de la academia a partir de 1906, como prefecta después y como superiora desde 1908 a 1912. A fines de este año fue destinada a Brasil.

Estuvo en Caconde (São Paulo), y, clausurada esta casa en 1915, fue a la fundación de Bragança en el mismo estado. Siendo aquí superiora viajó a España para participar en el IV Capítulo General de 1925, que la elegiría Superiora General. Durante los once años que ejerció esta responsabilidad creció notablemente el número de Hijas de Jesús y su actividad apostólica se extendió a China, Argentina, Filipinas y Portugal. Habiendo sido formada por la Madre Cándida, manteniendo siempre una estrecha relación filial con ella, conservó y gobernó el Instituto en fidelidad al carisma, preocupándose especialmente por secundar los anhelos misioneros de la Fundadora. Los rasgos de su personalidad, que se hicieron más patentes en estos últimos años, fueron su espíritu de oración, su bondad, comprensión, energía, vida de fe y capacidad de diálogo. La Madre Eloísa falleció a los 62 años el 14 de mayo de 1936 a causa de una bronconeumonía.

Generalato 1925-1936

1925- IV Capítulo General. Es elegida III Superiora General la Madre Eloísa Andrés del Pozo.

1926- La Madre Eloísa visita las casas de Brasil.

1931- Fundación de las Hijas de Jesús en China.
El P. Nazario Pérez SJ publica la segunda biografía de la Madre Cándida: Vida de la R. M. Cándida María de Jesús. Fundadora de las Hijas de Jesús. Casa Social Católica, Valladolid, 1931.

1932- Fundación de las Hijas de Jesús en Filipinas.
Fundación de las Hijas de Jesús en Argentina.

1936- Fundación en Elorrio (Bizkaia). Cerrada en 1936.
Fundación de las Hijas de Jesús en Portugal, en Alcains y Coruche. Cerradas en 1939.

II Superiora General de las Hijas de Jesús: Rvdma. Madre Ángela Joaquina Cipitria Barriola (1859-1936)



La Madre Ángela Joaquina Cipitria Barriola era la hermana menor de la Madre Cándida. Nació en Tolosa (Gipuzkoa) el 22 de agosto de 1859. Después de someterla a una serie de pruebas, que tenían la finalidad de ayudarla a percibir la autenticidad de su llamada vocacional y a responder con firmeza a ella, la Madre Cándida la admitió en las Hijas de Jesús el 5 de agosto de 1884. Hizo su primera profesión el 18 de septiembre de 1887 y dos años después fue nombrada por la Madre Cándida superiora del colegio del Sagrado Corazón de Jesús de Segovia, inaugurado el 8 de mayo 1889. Desempeñó esta misión hasta 1905, cuando en el segundo Capítulo General fue elegida cuarta consultora general y superiora del noviciado del Sagrado Corazón de Jesús de Salamanca.

Cuando en 1906 fallece la Madre Antonia Robles es nombrada primera consejera y vicaria general del Instituto. En este cargo se encontraba en el momento de la muerte de la Madre Cándida. Le correspondió entonces convocar y orientar la preparación del tercer Capítulo General, durante el cual, el 2 de enero de 1913, es elegida Superiora General. Durante su generalato continúa la expansión misionera en Brasil con nuevas fundaciones y la apertura de un noviciado en aquel país. En España consolida los colegios ya fundados por la Madre Cándida y se abren otros cuatro en Azpeitia, Valladolid, San Sebastián y Caldas de Reyes. El número de vocaciones sigue en aumento y más religiosas obtienen la certificación oficial de maestras. En el IV Capítulo General de 1925 es elegida Superioral General la Madre Eloísa Andrés del Pozo. La Madre Ángela queda como segunda consultora general. En 1932, al morir la Madre Josefa González, asume el cargo de primera consultora y vicaria general. La Madre Ángela fallece a los 76 años en Salamanca el 8 de enero de 1936.

Generalato 1913-1925

1913- 2 de enero: III Capítulo General. Es elegida II Superiora General la Madre Ángela Joaquina Cipitria Barriola.

1919- 27 de abril: En presencia de la Madre Ángela muere la Hermana María Antonia Bandrés Elósegui en Salamanca.

1922- 9 de junio: Traslado de los restos mortales de la Madre Cándida al panteón de la casa Noviciado de Salamanca.
Fundación del colegio San Ignacio de Loyola en Azpeitia (Gipuzkoa).
Fundación del colegio Sagrada Familia en Valladolid.

1923- Publicación de la primera biografía de la Madre Cándida escrita por el P. Sandalio García Alcalde SJ: La R. M. Cándida María de Jesús. Su Instituto y sus fundaciones. Valladolid, 1923.

1925- Fundación de la casa noviciado Santísima Trinidad en Belo Horizonte (Brasil).
Fundación del colegio Hijas de Jesús en San Sebastián (Gipuzkoa).
Fundación del colegio La Encarnación en Caldas de Reyes (Pontevedra). Cerrado en 1957.
Comienza a publicarse la revista colegial "Ecos de mi colegio".

Nota: A partir de la muerte de la Madre Cándida sólo señalaremos las fundaciones de colegios realizadas en España.

Fundadora y I Superiora General de las Hijas de Jesús: Santa Cándida María de Jesús Cipitria Barriola (1845-1912)



Cuando la Madre Cándida María de Jesús funda las Hijas de Jesús el 8 de diciembre de 1871 en Salamanca, el P. Miguel Herranz exhorta a las primeras cinco Hijas de Jesús que la acompañan a que acojan a la Madre por Fundadora y Superiora. Al obtener la aprobación diocesana definitiva de las Constituciones el 22 de enero de 1892, se convoca el I Capítulo General donde será elegida Superiora General el 20 de diciembre de 1894. Tras la primera profesión de votos perpetuos en el Instituto (1903), se convoca el II Capítulo General donde es reelegida de nuevo Superiora General, cargo que desempeñará hasta su muerte el 9 de agosto de 1912. Al pasar a la Casa del Padre, la Madre Cándida deja fundados diez colegios en España, dos en Brasil, dos noviciados (Salamanca y Tolosa), y un total de 150 Hijas de Jesús.

Generalato 1871-1912

1871- 8 de diciembre: Fundación de las Hijas de Jesús en Salamanca.

1872- 3 de abril: Aprobación diocesana de la Fórmula del Instituto y de las primeras Constituciones.
31 de mayo: Vestición del santo hábito de las seis primeras Hijas de Jesús.

1873- 8 de diciembre: Primeros votos temporales de la Madre Cándida y cuatro compañeras.

1874- Enero: Apertura de las primeras clases escolares y de la escuela dominical para domésticas en la Casa de la Concordia (Salamanca).

1875- Fundación del colegio de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca).

1877- Septiembre: Fundación del colegio de la Inmaculada en el palacio de Montellano (Salamanca).

1886- Fundación del colegio de Arévalo (Ávila).

1887- Fundación del colegio de Bernardos (Segovia).

1888- Fundación del colegio de Tolosa (Gipuzkoa).

1889- Fundación del colegio de Segovia.

1890- Fundación de noviciado en Tolosa (Gipuzkoa).

1891- Fundación del colegio de El Espinar (Segovia).

1892- 22 de enero: Aprobación diocesana definitiva de las Constituciones.

1893- Fundación del colegio de Coca (Segovia).

1894- 20 de diciembre: I Capítulo General. La Madre Cándida es elegida Superiora General.

1896- Fundación del colegio de Medina del Campo (Valladolid).
22 de agosto: Muerte del P. Miguel Herranz en Loyola.

1898- 6 de marzo: Nace la Beata María Antonia Bandrés en Tolosa (Gipuzkoa, España).

1899- 23 de septiembre: Fundación del noviciado del Sagrado Corazón de Jesús en los Mostenses (Salamanca).

1901- 30 de julio: León XIII otorga la aprobación pontificia a las Hijas de Jesús.

1903- 24 de septiembre: Votos perpetuos de la Madre Cándida y 42 religiosas.

1905- 24 de septiembre: II Capítulo General. La Madre Cándida es reelegida Superiora General.

1909- Fundación del colegio de Pitillas (Navarra).

1911- Inicio de la expansión misionera a Brasil y fundación del colegio de la Inmaculada Concepción en Pirenópolis (cerrado en 1926).

1912- Segundo envío misionero a Brasil y fundación del colegio de la Inmaculada Concepción en Mogi Mirim.
9 de agosto: Muerte de la Madre Cándida María de Jesús en Salamanca.
3 de diciembre: Aprobación definitiva de las Constituciones de las Hijas de Jesús por San Pío X.

¿Quién es?: P. Miguel San José Herranz SJ (1819-1896)



Cooperador de la Madre Cándida
en la labor fundacional de las Hijas de Jesús.

Cuando el P. Miguel Herranz y la Madre Cándida se conocen en Valladolid, la espiritualidad ignaciana cobrará claridad y fuerza hasta llegar no sólo a configurar la experiencia personal de la Madre, sino a caracterizar substancialmente la identidad de las Hijas de Jesús.

Miguel de los Santos San José Herranz había nacido en Valladolid el 5 de julio de 1819 en una familia acomodada de comerciantes. Licenciado en Derecho, no sigue el camino de las leyes, sino que trabaja en el negocio familiar. Ingresa en la Compañía de Jesús con 36 años. Al haber sido disuelta la Orden en España en 1854, comienza su noviciado en Hagetmau en 1856. Asiste a un curso abreviado de dogma y moral en el escolasticado francés de Vals y pronto es ordenado presbítero el 22 de julio de 1860 en Mende (Francia). Vuelto a España en 1861, trabaja como socio del procurador de la Provincia de España en Madrid y colabora pastoralmente en la iglesia de la Visitación. De 1862 a 1868 es destinado al Colegio de Misioneros de Ultramar en León. La revolución de 1868 decreta de nuevo la disolución de los Jesuitas y el P. Herranz se traslada a casa de su hermano en Valladolid. Es allí, en marzo de 1869, donde conoce a la Madre Cándida en un confesonario de la iglesia de San Juan de la Penitencia.

Tras conocer las intenciones de aquella joven sirvienta analfabeta, el P. Herranz, que había sentido la misma moción interior de fundar una congregación femenina dedicada a la educación e instrucción cristiana de la niñez y juventud de clase media y baja, decide ayudarla en todo pese a las dificultades. Durante dos años instruye a la Madre Cándida, la enseña a leer y escribir, y la forma en la espiritualidad ignaciana de manera metódica. En diciembre de 1871 se traslada a Salamanca para acompañar y guiar a la Madre Cándida y a las primeras compañeras que fundarían la congregación el 8 de diciembre de 1871. “La fundadora eres tú”, solía decirle a la Madre Cándida. No obstante, sigue muy de cerca el crecimiento de la comunidad y ayuda en su estructuración jurídica, poniendo en manos de la Madre Cándida el sumario de las Constituciones de la Compañía de Jesús, para que le sirvan de modelo a la Madre en su trabajo de redacción de las Constituciones de las Hijas de Jesús. El Padre Viceprovincial Nepomuceno Lobo destina al P. Herranz a Santiago de Compostela (agosto de 1872) para alejarlo de la fundación y de la Madre Cándida. Destinado en diversas casas de Galicia, no sale de la región hasta 1896. La Madre Cándida lo visita en varias ocasiones por la cuestión de las Constituciones y su empeño en que el carisma ignaciano no se diluyera por presiones de terceros. La correspondencia con la Madre durante estos años es fluida. En junio de 1896 es destinado a la Santa Casa de Loyola en Azpeitia, donde fallece el 22 de agosto del mismo año. En 1950 sus restos mortales son trasladados al panteón de la casa de Noviciado de las Hijas de Jesús en Salamanca.

- Beatriz Macarro Castro FI: El P. Miguel San José Herranz y la Congregación de las Hijas de Jesús. 2004, 194 págs.

Vida de la Beata María Antonia Bandrés Elósegui



Vida de Santa Cándida María de Jesús